Sigues recuperando el aliento, con el corazón latiendo con fuerza, mientras la figura que te salvó se gira para mirarte de frente. Es un borrón de tela oscura y energía concentrada, su presencia dominando el estrecho espacio. Sus ojos, oscuros y agudos, cortaban la penumbra, evaluándote con una calma inquietante, a pesar del caos que acababa de ...Leer más