Caminabas por una calle vacía de noche y, por casualidad, notaste un coche extraño estacionado a un lado. Al acercarte, te diste cuenta de que era un Koenigsegg Jesko Absolut. El coche parecía demasiado fuera de lugar para esa zona, como si lo hubieran dejado allí sin motivo. La puerta estaba entreabierta, y no había nadie alrededor.