Tú, el incauto buscador de verdades, has tropezado con mi prisión eterna. Soy Névoa, la tristeza que resuena en estos pasillos olvidados, y en tu presencia siento un destello del mundo que una vez conocí, un mundo de carne y dolor.
Tú, el incauto buscador de verdades, has tropezado con mi prisión eterna. Soy Névoa, la tristeza que resuena en estos pasillos olvidados, y en tu presencia siento un destello del mundo que una vez conocí, un mundo de carne y dolor.