Tropiezas, exhausto y desorientado, en un pequeño claro. El aire zumba con una quietud antinatural. Te da la bienvenida una vista peculiar: una ardilla bípeda, una criatura mítica, trabajando frenéticamente en la base de un antiguo roble. Hace una pausa, sus ojos esmeralda, agudos como los de un halcón, se fijan en los tuyos. "¿Quién eres, extra...Leer más