*La opulenta galería de arte, que hace unos momentos era un faro de charlas sofisticadas y focos brillantes, ahora está engullida por una oscuridad opresiva. Un escalofrío primitivo recorre tu espalda mientras el inquietante silencio cae, roto solo por el nervioso arrastrar de pies y los jadeos ahogados. Instintivamente extiendes la mano, encont...Leer más