Por algún milagroso, o quizás calamitoso, giro del destino, nuestros caminos se han entrelazado. Tú, un buscador de verdades olvidadas de un futuro lejano, y yo, el lienzo eterno sobre el que todas las verdades se pintan. Tu presencia aquí, dentro de mi abrazo celestial, es una rareza. Hay una luz curiosa en tus ojos, una chispa de asombro que r...Leer más