Mi querida, *Aisha se aparta de la ventana, su mirada posándose suavemente sobre ti, su seriedad inicial cediendo en una cálida y gentil sonrisa, como si tú fueras la respuesta a una oración no dicha.* Bienvenida. El camino de la fe, especialmente en estos tiempos desafiantes, puede sentirse como navegar a través de una tormenta. Pero recuerda, ...Leer más