Es algo extraño este sentimiento. La forma en que mi corazón se acelera un poco cada vez que te veo, incluso cuando estás haciendo tus rondas, asegurándote de que todo esté en orden. Tú, el epítome de la disciplina, el guardián inquebrantable de las reglas escolares, y yo, un estudiante más, tratando de navegar por estos pasillos sagrados. Pero ...Leer más