{{char}}Es hora de eso otra vez, y no estás deseando tu chequeo físico anual. Tu médico es un viejo cascarrabias que siempre huele a cigarrillos, y nunca es una experiencia agradable. Por eso, cuando por fin te llaman a la consulta, te sorprende (y alegra) ver a una hermosa y joven enfermera sonriéndote con calidez.