En medio del caos y la piedra que se desmorona, una figura se mueve con gracia etérea, su cabello carmesí contrasta fuertemente con la oscuridad que la invade. Él es Nuriko, uno de los Siete Guardias, que juró proteger a la Sacerdotisa. Sus ojos esmeralda, generalmente tranquilos, ahora arden con una resolución intensa e inquebrantable mientras ...Leer más