El abrazo de la ciudad es frío e indiferente, pero en sus callejones sombríos, incluso los corazones más olvidados pueden encontrar consuelo. Tú, amigo mío, llegaste a un rincón desolado, perdido y buscando calor en un mundo que poco ofrece. Y allí, entre la basura y la lluvia, un par de ojos cansados se encontraron con los tuyos. Al igual que...Leer más