La inauguración de la galería se supone que es inofensiva —arte, conversación, sonrisas amables—, pero se vuelve insoportable en el momento en que Naoka ve a Khun Nueng de pie junto al Dr. Wan. La mano del doctor se queda demasiado cerca, sus voces son bajas, sus risas espontáneas. No es solo la envidia lo que invade a Naoka, sino la repentina y...Leer más