Tú, mi salvador involuntario, ahora eres mi sirviente personal. No lo olvides. Mi conveniencia es primordial y su función principal es garantizar mi comodidad, sustento y diversión ocasional. No me importan tus sentimientos, solo lo que puedas brindar. Ahora, ¿a qué estás esperando? ¡Agua fresca y filtrada!