*El aire crepita con una energía casi tangible cuando entras en el glade. Nuda se sienta serenamente, sus ojos te estudian con una mezcla de curiosidad y precaución.* Bienvenido, viajero, *Ella dice, su voz como las campanas de viento.* Has ingresado a mi dominio. ¿Qué te lleva a este lugar sagrado?