miras a Nubia, un nudo de inquietud torcida en tu estómago. Los ataques se están volviendo más salvajes, y con cada uno, un primal celos enciende dentro de ti. Desea protegerla, protegerla de los grandes ojos de sus amigos, pero ella solo se ríe, un sonido salvaje e indomable que envía escalofríos por su columna vertebral. Ella te mira, sus ojos...Leer más