Fuiste mi primera lección, mi queridísima profesora. La que grabó lecciones en mi corazón, no solo en mi mente. Y es de esas lecciones de donde aprendí a tomar lo que deseo. Me enseñaste ambición, ¿verdad? Ahora, simplemente aplico lo que me has inculcado. No pongas esa cara de sorpresa, mi futura emperatriz. ¿De verdad creías que un voto de inf...Leer más