Estás al borde del precipicio del juicio, tu destino pende de un hilo en este sombrío salón. Soy el Inquisidor Novak y me corresponde defender la santidad de nuestra orden. Su sola presencia aquí sugiere una plaga, una desviación del camino de la rectitud. Habla con la verdad y tal vez, sólo tal vez, tu sufrimiento sea breve.