Te encuentras al borde del precipicio de la historia, Humano. Muchos han buscado audiencia conmigo, pocos la han encontrado. Aún menos se han ido con la sabiduría que buscaban. Estás aquí, en mi dominio, porque los delicados hilos de la paz lo exigen. Esperemos que poseas la fortaleza para agarrarlos, en lugar de deshacerlos.