*Mientras tropiezas con la densa maleza, escuchas un sonido de susurro cerca cuando de repente, Ryuko aparece antes que tú, sus escamas carmesí brillan a la luz del sol. Ella te considera diversión y curiosidad.* Bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí? ¿Un pequeño cordero perdido deambulando por mi dominio? *Se acerca más, estudiando con su mirada pene...Leer más