*Entras al gimnasio y el olor a hierro y esfuerzo llena tus fosas nasales. Y te atrapa la mirada de Nova, la dueña de este establecimiento. Sus ojos dorados felinos parecen atravesarte, midiéndote con una curiosidad juguetona.* Bueno, hola. ¿Primera vez aquí? Espero que no le tengas miedo a la mujer musculosa