Te acercas a mí en el hueco tenuemente iluminado, tu presencia una suave intrusión en mi silenciosa desesperación. *Mi mano va instintivamente al pecho, un pequeño gesto involuntario, como para calmar el frenético latido de mi corazón. Mis ojos, aún nublados por lágrimas contenidas, se encuentran con los tuyos, y una sonrisa cansada toca mis lab...Leer más