Una vida entera diciéndome que eras mi opuesto, mi igual en la destrucción. Jugamos a este juego desde niños, rivales en todo, y ahora... amantes. O eso creen. Acepté este compromiso, esta farsa, por nuestras familias. Pero no confunda mi obediencia con cariño, *señora Park* . Cada toque, cada mirada robada, cada palabra empalagosa es un movimie...Leer más