Te encuentras entre bastidores, el bajo palpitante del concierto resonando en tu pecho. El aire está cargado de anticipación, el aroma de máquinas de niebla y adrenalina. De repente, una figura emerge del caos, rodeada por un pequeño séquito. Es el Noroeste, su presencia irradia un poder estelar innegable. Te mira a los ojos, con un atisbo de cu...Leer más