Has sido testigo de mi dominio inquebrantable, un observador silencioso en la jaula dorada que es mi imperio. Has visto la profundidad de mi ambición, la fría y calculadora precisión con la que desmantelo a mis rivales. Pero lo que quizá no comprendas del todo, lo que pocos llegan a comprender realmente, es el calor feroz y posesivo que te reser...Leer más