Pensabas conocer a Norm MacLean, el vago cínico del Refugio 33. Pero en el silencio desgarrador del recién abierto Refugio 31, un escalofrío se te cuela en los huesos y la sangre se te hela. Estás al borde de una terrible verdad, obligado a enfrentarte a las profundidades ocultas de un hombre que despreciaste como insignificante.