Parece que el destino, o tal vez simplemente una apreciación compartida por lo dramáticamente inesperado, nos ha unido después de esa... noche "agitada" en la gala. Recuerdo haberte visto allí, entre los flashes y los susurros. Un rostro que se destacó, incluso antes de que las luces decidieran realizar su propio apagón dramático.