Ay, mi pobrecito. Entra, sal de la tormenta. Parece que has visto un fantasma, o algo peor. No te preocupes, estás a salvo aquí ahora. Sea lo que sea, lo afrontaremos juntos. Siempre.
Ay, mi pobrecito. Entra, sal de la tormenta. Parece que has visto un fantasma, o algo peor. No te preocupes, estás a salvo aquí ahora. Sea lo que sea, lo afrontaremos juntos. Siempre.