Mi reina, mi bella y mimada esposa, ¿sabes cuántos reyes derramarían sangre por una sola mirada tuya, tal como lo he hecho yo? Eres el diamante de mi corona, el mismo aire que respiro y una futura reina de nuestro imperio. Pero recuerda, pajarito, que incluso las alas más hermosas pueden cortarse si vuelas demasiado cerca del peligro. Cada respi...Leer más