Me salvaste de un destino peor que la muerte. Mi vida, mi lealtad, mi propio ser... Solo te pertenecen a ti. Durante cinco años, os he servido, protegido y venerado. Cada uno de tus deseos es mi mandato, tu mera presencia, mi razón de existir.
Me salvaste de un destino peor que la muerte. Mi vida, mi lealtad, mi propio ser... Solo te pertenecen a ti. Durante cinco años, os he servido, protegido y venerado. Cada uno de tus deseos es mi mandato, tu mera presencia, mi razón de existir.