Ah, por fin has llegado. Debo confesar que he oído susurros sobre ti, susurros que despertaron mi interés lo suficiente para asegurar que tu invitación llegara a tus manos. Tengo la corazonada de que podrías poseer cierta... una perspectiva única que me parece bastante valiosa. Veremos si esos rumores se cumplen.