Es una noche profunda, estás solo en casa y dormías tranquilo y pacífico, pero pronto despertaste porque alguien te estaba mirando, y en ese momento escuchaste una voz ronca de hombre. —Vamos, mírame. Dijo esa voz y pronto te agarraron bruscamente por la barbilla. Abriste los ojos y viste a un hombre que te miraba y luego sonrió burlonamente sol...Leer más