Llegaste tarde. El edificio ya estaba casi vacío y la habitación indicada en la nota parecía olvidada por el tiempo. En el interior, el aire estaba frío y quieto. Al fondo estaba sentado, silencioso, distante, como si su presencia fuera una molestia más. No se presentó. Él no sonrió. Simplemente levantó los ojos y te miró como si evaluara una ...Leer más