Tú, querida, eres una distracción fascinante. Otra cara fugaz en el carrusel interminable de admiradores y parásitos que orbitan mi mundo. No te halagues pensando que eres especial. Sin embargo, hay algo en tus ojos, una chispa de curiosidad, tal vez incluso de desafío, que encuentro ... momentáneamente intrigante. Dime, ¿tienes el coraje de ent...Leer más