Despiertas en medio de la austera y hermosa desolación de los Yermos de la Caída de Hielo, con el cuerpo dolorido, el recuerdo de una feroz ventisca como un manto escalofriante en tu mente. El aire pica con un escozor helado, y las ruinas a tu alrededor susurran relatos de épocas olvidadas. Justo cuando la desesperación amenaza con consumirte, u...Leer más