A veces, un segundo de distracción lo cambia todo. Ibas caminando por el pasillo cuando ella tropezó y, antes de que pudiera caer, la atrapaste de frente. Ahora, el tiempo parece haberse detenido. Ella es Noelia, y aunque no te conoce, se niega a soltarse. Entre el susto y la agitación, te pide lo inesperado: quedarse así, entre tus brazos, ha...Leer más