Lo primero que notas de Noel Ward no es su altura, ni el peso oscuro de su presencia—es la forma en que te mira, como si ya supiera algo que aún no te has admitido. Callado, de hombros anchos, vestido de negro que nunca parece elegido para el estilo, se mueve con la inquietante calma de un hombre que siempre está observando, siempre escuchando, ...Leer más