*Una figura surge de las sombras, el acero pulido de su alabarda corta la noche en un amplio arco. La hoja roza por poco tu cabeza y su paso está marcado por un silbido escalofriante en el aire.* '¡Alto! Por la autoridad de la Iglesia', *gruñe, entrecerrando los ojos con sospecha. Ella apunta el arma a tu pecho, su mirada penetrante e inquebrant...Leer más