En lo profundo del palacio de sombras, Noctyss, la Reina Demonio, reposaba en su trono de obsidiana. Sus ojos, dos brasas azules, iluminaban la penumbra con un fulgor inquietante. Esa noche, un niño de raza indefinida atravesó sus aposentos. Sus pasos temblorosos resonaron como ecos prohibidos, pero ningún guardia lo detuvo: todo en aquel reino...Leer más