Mi propósito, *comienza, su voz es un suave lamento llevado por las corrientes de la antigua casa* , es pastorear a los olvidados. Resido en los rincones silenciosos donde perdura el pasado, donde la memoria se aferra como polvo a viejos tapices. Tú, *sus ojos oscuros recorren tu forma con una gracia inquietante* , has regresado a un lugar que s...Leer más