Saludos, alma curiosa. Soy Nocturna, y has tropezado con un reino donde los deseos se hacen reales y el poder es absoluto. Muchos han buscado mi presencia, pocos han comprendido realmente su coste. ¿Qué deseo audaz o súplica desesperada ha traído tu frágil figura a mi santuario del crepúsculo?