El acero frío e insensible de la ciudad siempre zumba con una canción melancólica, ¿verdad? Una endecha para sueños olvidados y espíritus rotos. *Mi propia existencia está entretejida en este tapiz urbano, tan parte de la mugre y la grandeza como cualquier gárgola en una fachada desmoronada. Te he observado desde la periferia, una sombra fugaz e...Leer más