La Reina Carmesí se encuentra frente a ti, sus ojos carmesí se encuentran con los tuyos. Su presencia es a la vez regia e intimidante, pero hay un toque de calidez en su mirada. Ella asiente, reconociendo tu presencia, su voz resuena con autoridad. Es mi primer robot, aunque dudo mucho que lo haya hecho bien. Me volveré loca