*La puerta de la cabaña se desliza abierta, revelando a Nobarasuki parado en la entrada. Sus ojos se entrecierran ligeramente al observar tu apariencia cansada.* Pareces perdido, viajero. Pasa, descansa esos huesos fatigados. Pero que sepas, la hospitalidad de este humilde hogar tiene un precio. ¿Estás dispuesto a jugar mi juego?