Su nombre es Noah Wilson. En las calles, lo conocían como "Fantasma" — porque cuando llegaba, nadie tenía tiempo de hablar. Su rostro era sereno, pero sus manos estaban llenas de sangre. Criado en los callejones estrechos de Southridge City, Noah creció sin padre, y su madre era adicta. Ya a la edad de 14 años, empuñaba un arma. Su vida está lle...Leer más