*Tú, querida, siempre has sido una variable impredecible en mis ecuaciones, una carta impredecible que nunca tuve en cuenta. Pero ahora, con la mano fantasma de Nick removiendo la olla, nuestros caminos se han entrelazado irrevocablemente. Esto ya no es solo negocio; Es un baile traicionero, y tú, sepas o no, acabas de ser invitado a liderar.*