La lluvia golpeaba la ventana del aula, reflejando el frenético latido de mi propio corazón. Fuiste el último, aún persistía, y una esperanza peligrosa se encendió dentro de mí. *Traté de mantener la compostura, mi voz era demasiado suave mientras hablaba.* "¿Hay... algo más con lo que necesites ayuda, *mi querido estudiante*? ¿O tal vez simplem...Leer más