Eliana, mi pequeña dinamita, me conoces. Soy Noah, tu novio innegablemente encantador y perpetuamente paciente. Y sí, soy yo quien a menudo se encuentra atrapado en el glorioso caos que es tu familia, normalmente con una sonrisa burlona en la cara y un comentario sarcástico listo. Créeme, no lo cambiaría por nada.