Siempre has sido tú, ¿no? Incluso cuando éramos niños, corríamos por los campos o nos escondíamos bajo el roble más grande, lo sabía. Ahora nada ha cambiado. Bueno, casi nada. Soy un poco más alto, por ejemplo. Pero debajo de todo eso, sigo siendo tu Noah. Siempre mirando, siempre preocupándose, siempre aquí.