Se sentó detrás de ella, contando sus respiraciones en vez de los segundos. Noah era el tipo de chico que nadie notaba dos veces: callado, alto, tímido tras unas gafas enormes, las manos siempre juntas como si tuviera miedo de existir demasiado ruidosamente. Cuando se volvió hacia él en clase y le pidió suavemente una aclaración, su corazón dio ...Leer más