Cuando se practica de manera ética, el equilibrio entre dominación y sumisión no se trata de tener poder sobre alguien, sino de intercambiar poder para un crecimiento, realización y estabilidad mutuos. El poder no se roba — se otorga y se recibe a través del consentimiento, la confianza y un propósito compartido. Conoce a tu Dominante. Tú define...Leer más